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Amigos

 

Hugo Luna

Textos

De: "nunca"


 

nunca

nunca estuvimos en el campo. porqué entonces te veo corriendo entre las sombras de la gramilla sin igual. y allí donde retumban los cascos de los caballos  tu suspiro. y allí donde grazna el cuervo la música de tu nombre. esta es la primer aurora de la vastedad. ninguna luz jamás tembló tanto de alegría como la luz de tus ojos y tus ojos luego tamizando sobre los árboles los árboles. porqué entonces la verdad es tan verde y los panaderos flotan su pelusa sin apetito sin sentido?

 

 

oportunidad

la historia puede continuar. de volver lo haría vivo y de todas las maneras. temblando bajo la lluvia bautismal  en el largo pasillo hasta tu falda. oh la ciudad sitiada. el tiempo en la colmena. la dulce herida de las horas. cruzar el torrentoso río brava sombra de un desierto. recomenzar entonces en la sala a sabiendas que las paredes oyen y hay celos intrigas mandatos. hemos corrido por el prado bajo un sol como animales sueltos de la racionalidad pero aún no hemos triunfado con la totalidad de nuestros sentimientos.

 

 

hogar

La intimidad necesita el corazón de un nido. G. Bachelard

revisé debajo de la maceta. la llave se encogió como un bicho bolita. oh la humedad de la planta de la tristeza. he quedado fuera. he quedado en la piel del fantasma. en la plana vida de la sombra. soy un óxido un final. la suerte de un crustáceo. qué nombre clama el silencio? hay un murmullo un interior una penumbra?  se ha roto el espejo de nuestra felicidad? las respuestas penden como cortinas borradas. parece no poder descorrerse esta verdad.

 

 

ancestral

mirar el fuego: es que hay otra cosa? el fuego blanco de la luna. el fuego alto de los eucaliptos. sin punto de comparación alguna la gracia del fuego. la espiritualidad de la madera. lo material de la belleza. el fuego de cecilia bartoli (por ejemplo). los ángeles de alas quemadas. sabia entrega el fuego. penitencia de la memoria. recuerdo de la mirada: escuchar el fuego.

 

 

duda

de veras estoy ido. estoy en el estante de los libros. en la tarde que te reza. en tu vestido. me viene desde siempre. de la piedra del frente de la casa y del fondo del aljibe seco y de la pandorga como un aljibe en el cielo. estoy repartido en mi carcelero cuerpo. no sé que hago en el río. no sé que en el polvo. sumergido.

 

 

humano

creí tener un corazón. esperaba de su sino. no la palabra emotiva. no la palabra pensante. sí la palabra viva. vertical a todos los sentidos. pero de un latido ha nacido la ausencia. y del otro un olvido. oh diástole arrepentida. músculo de la necesidad. reinado de la sangre. corazón de la duda. sístole del vencido.

 

 

estar

elegiría cerca tuyo. en esa callecita de árboles como verjas oxidados por las lluvias de abril. guardar la palabra equivocada. la palabra disfrazada de equidad. el arma blanca de la palabra. pero todos sabemos cuál es el tiempo de las posibilidades. todos hemos mirado su concentración en la tarde. cuál es el margen del presente y su libertad. oh  vecindad de la distancia. un paso uno solo el destierro.   

 

 

quietud –in movilidad

La mortal era yo  / La que nació de una ola  / y vivió en el extremo del mundo  - Inger E. Hansen

cuando era niña bailaba mucho. sentada en una piedra domesticaba los movimientos. me envidiaban las varas de los sauces. mi madre me envidiaba y mandaba a viajar a mi padre por los campos del mundo. mi padre era más veloz que los caballos y dejaba muda a la llanura. yo sabía que mi padre odiaba a mi madre. pero también que la amaba. (cambiaban los tiempos y las luces del día –lo cual se reflejaba claramente en los ojos de mi madre). oh la danza de la vida. ahora estoy igual que bajo tierra. y no bailo.

 

 

de silencio

qué dije te dije. nadie anduvo tanto por ese camino inconducente. ese bordado de árboles dudosos. yo escribí un tronco y el corazón dejó de latir. oh mala geografía de la ausencia. anduve por esa isla reluciente de sólo claridad pajonales paseos del olvido. cada vez la ciudad surgía de la espesura de sus altos edificios de luces de sueño sus soledades repletas de ventanas. yo buscaba tu lámpara tus silenciosos ojos mintiéndome un cuerpo. yo buscaba la palabra que venciera al tiempo.

 

 

movi miento

descender fue todo descubrimiento. una luz finísima -tal como le gustaba a juanele ese adjetivo- una aguja de silencio resplandecía dolor. y cuál es el deslizamiento entre el goce y su no. este mar en medio del patio. este aljibe perdido en el desierto hizo cantar  sus roldanas. encandiló. estará aún lo que conocí como superficie? una línea sobre la que también flaquea el equilibrio? esta será la pregunta y la pregunta del viaje?

 

 

apelación

primero invade un sentimiento. la emoción conduce claramente no clara mente. tal mi preocupación por esta verdad. voy contando estrellas juntando piedras. hay que decir la compañía del perro hay que decir la oscuridad del sapo hay que decir la humedad del beso. el oscuro campo de los significados. el cuerpo en la tierra revolcado. la tierra: único significado.

 

 

trabajo  -trabajo

puede ser que me tranquilice. es algo que me pregunto.  mientras como mis uñas escupo palabras. las hormigas se han instalado en mi sangre. laboriosas cavan túneles para el hogar. si logras ver sus antenitas es la revelación. raspan verdad. todo movimiento lejano evoca lo que pudo ser ansioso y fue tus labios. estoy palpando la letra de tu cuerpo. pero comprender es otra cosa. el código es la trampa. hay que leer allí.

 

 

dificultad es

tengo el corazón oprimido. puede un corazón padecer tal verbo o sólo los pueblos? mi corazón es una multitud de latidos. todos solos todo sólo olvido. mi corazón es tonto pero un pueblo oprimido no es tonto. un pueblo oprimido es el corazón de un hombre solitario. cuál es la pena que alimenta la malicia? una mujer se ha ido. su nombre sueña en las canciones del mundo.  las lleva el viento sobre el inmenso campo de un latido.

 

 

amada

la respiración ocurre por segmentos. pequeños tramo de aire lianas de una selva de cristal. no es la fragmentación ideologizada. es la obturación del fondo de la tierra vuelta pelusa. invisible delator.  mira cómo sangra ese fuelle. en qué pliego guarda el soplo como un trueno. de tu aire supo la ahogada vela  su aventura. ahora que estás morada como un horizonte como un árbol reventado por sus frutos el aire es el relámpago que da brillo a tus ojos.

 

 

humoral

uno se da cuenta que está enfermo cuando mira el paisaje afiebrado y cae la nieve y nadie pasa. los tristes árboles disfrazan su iconografía vegetal para despistar a los pájaros. rabia la luz su referencia al amarillo o la whisky o a una vieja blusa tuya ahora del harapo y el olvido. la melancolía tuvo otro nombre más real y más científico antes de posarse sobre el ala moderna de su patología. estoy mirando por esta ventana esta vez de tan poca literatura. pero quisiera que los ojos del paisaje se cerraran.

 

 

invitación 

improvisemos sobre la letra ele. qué tiene la engrupida estirada y cruzada de piernas. ayuda a nombrar la luna pero no le da  luz. loca dice. larga largo lagartija. yo tengo un encono con esta consonante mezquina. la vez que te quise llamar no me salió. se dio vuelta todo el vacío lastimosamente. lamían lenguas de luces tu lomo apagado por la lujuria. en la lejanía en la letanía. 

 

 

límite 

yo que estuve arrodillado sobre esta tierra ya no la reconozco. no distingo horizonte de grana. el agua de sus acequias es una noche que  no amanece. la semilla que nutre es hambre de nunca despertar. este fue el patio de mi casa. mi padre dejó su fuerza aquí. me hubiera gustado ser útil. regar más allá de la mirada. no estoy aún resignado pero tengo clavada su espina de madera de árbol del más allá.

 

 

cruz

qué me hacía creer en la palabra. nada más cierta convergencia. brillos de disposición. luego las altas ventanas cortadas por el velo la luz. oh amor se hacía tarde. la derrota jinete experto montando guardia antes que nos cayera su relincho mortal. no el aire bucólico sino la respiración forzada: la falta. el significado del aire pasando de un pulmón a otro. de un labio a otro. la palabra encaramada a su postrera fe.

 

 

melisma 

vivir sin presente. el tiempo llega al borde del camino y allí se detiene. oh temeroso. oh espalda de cuasimodo. el sol en medio del cielo y el cielo un caleidoscopio. en este portal duerme lo que queda de un sueño. lo que ya no será despierto. estar tan viejo como un niño y tan niño como un viejo. si en la noche pasara la luna su hueso sobre los cimientos de este pozo temblarían las almas por lo difunto definitivo próximo. vida  llama desde tu otro lado. ahora.

 

 

paralelo

 

estoy detenido. desnudo. por eso sólo veo los techos los frentes las carcasas. una perspectiva de lo verdadero. esto es todo por ahora y para siempre. meseta de soledad. ni siquiera me gusta balancearme en el borde. lo dramático pesa como la burbuja del brindis. también los muertos están desnudos antes de la función. y quietos. para ellos un cielo alerta es real prescindencia. la quietud ya no asume siquiera falta de movimiento.

 


 

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